Páginas vistas en total

miércoles, 2 de marzo de 2011

EA!!!!!! POS ACTUALIZO!!!


Ya no me queda más remedio: tengo que actualizar el Blog. Es que me lo piden por correo electrónico, por la calle, a través del mismo blog… pero es que el último mes no ha sido un camino de rosas precisamente y sinceramente, como decía Doña Paca: No tenía ganas de ná, na mas que de morirme, o bien recurría insistentemente a la expresión de la Blasa,: ¡Ay Señor! Llévame pronto.

El resultado de la última evaluación no ha sido precisamente como para celebrarlo con cohetes. Y aunque todavía me pregunto qué es lo que me ha pasado exactamente , llego a la conclusión de que no he estudiado lo suficiente. ¡Pues a estudiar más!
Estudiar más en el seminario, significa aprovechar hasta el último minuto libre, que aunque alguien piense lo contrario, no son tantos.

En el seminario tenemos clase: porque es necesario formarse adecuadamente, conociendo la Teología y la Filosofía.
En el seminario tenemos formación personal: porque es necesario trabajar otros aspectos de la persona.
En el seminario tenemos dirección espiritual: Charlas, reuniones privadas… porque sin esto corremos el peligro de convertirnos en "cabecicas" que no conocen a Dios.
En el seminario tenemos latín: todavía no se por qué.
En el seminario tenemos visitas: porque es bueno conocer experiencias de misioneros y de todas las realidades de la Iglesia.
En el seminario tenemos pastoral: hay que visitar colegios, parroquias etc… para mantener el contacto con la realidad de la calle.
En el seminario tenemos conferencias de temas diversos: son buenas porque ayudan a completar la formación.
En el seminario tenemos cargos para el mantenimiento de la casa: Cocina, Capilla, Jardinería, Hogar, etc… esto es bueno porque nos hace responsable de la cada donde vivimos.
En el seminario tenemos clase de música y ensayos: porque es necesario conocer la música sacra y su función y unión con la liturgia.
En el seminario tenemos convivencias de monaguillos, o de jóvenes , o vigilias de oración, o vísperas con las Capuchinas… son actividades que forman parte de la pastoral.

Las horas que nos sobran, son las que dedicamos a estudiar, aunque bueno… también descansamos algunos ratos, aunque estos ratos parezcan según a ojos de quién, verdaderas fiestas.

Pues eso… que no actualizo el blog porque no tengo tiempo. No es que no me guste o no quiera. Pero imagino que muchos de los que ven este blog dirían: Mira Valtueña! Para estudiar no tiene tiempo, pero para el Blog no le falta. A todos esos que me quieren tanto y se preocupan por mi formación: muchas gracias! Sé que lo hacéis de corazón y que cada vez que habláis de mí , lo hacéis porque queréis seguir viéndome crecer en el seminario sin desanimarme. Le pido al Señor que os conserve tan buenas intenciones.

Cambiando de tema:

Como estoy regular de salud y últimamente me paso más tiempo en el médico que en casa. El otro día entre y clase y clase, leyendo el prospecto de un medicamento que me habían recetado, casi me muero de la risa. Al contarlo, zapata me dijo: esto tienes que ponerlo en el Blog. ¡Pues a eso voy!

La cosa es que el medicamento es un antiinflamatorio para mi contracturada espalda y mis caderas necrosadas. El prospecto dice así: “Este medicamento puede provocar hemorragias intestinales mortales , si esto sucediera, suspenda el tratamiento”.

A ver…. Claro que lo suspendo… suspendo este y todos los tratamientos, no te fastidia!!!! Si me muero ya no me hacen falta las pastillas, ni me va a doler la espalda… vamos, que ya no tengo ni que volver al médico para llevarle las radiografías que me mandó. Mirándolo por el lado positivo está bien, porque las pastillas cumplen con su función que es quitarte la molestia de la contractura. ¿Qué te mueres? Pos no habértelas tomao so zanorio!!! Que ahí pone muerte, o si no haber pedio susto!!.
En fin… cosicas de la vida, que no es fácil. Menos mal que soy cristiano y católico y encima seminarista , y eso me convierte en el tío con más suerte del Mundo!!! Que si no algunos raticos no sé yo como los pasaría.

Acabo esta entrada mandándole saludos a Mercedes, amiga de Walter Quintero, mi hermano seminarista. Es seguidora del Blog y ya tenía ganas de que actualizara… pues va por ti Mercedes!!